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Cristina Saralegui ha sido pionera en los medios de comunicación, abriendo las puertas para los latinos que querían trabajar en el mundo editorial, así como en la radio y televisión. Saralegui pasó una década trabajando como directora de Cosmopolitan en español antes de lanzar su propio programa de entrevistas, El Show de Cristina, en Univisión. El show fue un éxito en todo el mundo, ganando 11 premios Emmy y tenía espectadores en más de 40 países. Ella también publicó su propia revista, Cristina: La Revista, durante 15 años.

Hoy en día todavía está dispensando consejos y sabiduría en su propio canal de radio, Cristina GL_Cristina-Saralegui_copyRadio, en la plataforma por satélite SiriusXM. También ha escrito un libro que saldrá a la venta en las tiendas el 28 de este mes de octubre, que analiza cómo se ha logrado la felicidad en su vida personal y profesional, y cómo los lectores pueden conseguir el mismo equilibrio. El libro se llama ¡Pa’rriba y Pa’lante! Mis secretos para triunfar en tu carrera, tu relación y tu vida (también disponible en inglés bajo el título Rise Up & Shine! My Secrets for Success in Career, Relationships and Life) y está disponible para pre-pedido en librerías en línea ahora.

Fue un gran honor hablar con la reina de la prensa latina en esta entrevista exclusiva para Genre Latino.

Has trabajado como una defensora incansable para los derechos de la comunidad LGBT durante muchos años. ¿Cuándo decidiste que era importante utilizar tu fama para hablar a favor de nosotros y nuestros derechos?

Cuando dices “nosotros”, quiero que sepas que yo soy parte de una familia gay. Mi hermano es gay y mi hermana es gay; son dos de los cinco niños en la familia. Para mí, fue muy importante salir con la mayor cantidad de información posible para los jovenes homosexuales que quieren salir del closet, para los jovenes homosexuales que quieren protegerse a sí mismos sexualmente, para las personas enamorados, que quieren casarse … porque mi familia es una familia gay. Lo hago por “nosotros.”

A través de tu trabajo le has dado voz a los latinos en todo el país. ¿Qué problema que enfrentan los latinos hoy en día debe ser abordado de inmediato?

La inmigración. Ha habido problemas con la inmigración en este país desde que era pequeña, y tengo 66 años, así que no está mejorando; es cada vez peor. No hay manera fácil de arreglar esto, pero te voy a decir por qué es tan importante. Si usted tiene una frontera grande como los Estados Unidos comparten con Canadá y con México, la gente que puede tener malas intenciones, por ejemplo, los terroristas del Oriente Medio, pueden entrar de esa manera. No son sólo las personas que quieren una vida mejor, no sólo la gente de América Central o América del Sur. Todo el mundo puede llegar de esa manera. Así que a menos que nos enfrentemos a la situación fronteriza, vamos a tener un problema muy grave.

¿Cómo crees que el gobierno puede mejorar la manera en que ha tratado la situación migratoria de los autobuses llenos de niños que buscan refugio de la violencia relacionada con las drogas en América Central?

Siendo hispana, sé que tenemos una orientación familiar, tal vez más que la gente de otras partes del mundo. Un niño tendría que estar en peligro inminente para que los padres aún consideren enviar a sus hijos en un autobús solos. Cuando yo era joven, vimos lo mismo en Cuba, con la operación Pedro Pan cuando los niños volaron aquí a los EEUU a solos. Ahora, como estadounidense, pienso, ¿qué vamos a hacer para arreglar esta situación? ¿Hay alguna manera de que esto se puede solucionar? Todo el mundo tiene que trabajar juntos para encontrar una solución. No es un problema hispana, este es un problema de todo el mundo.

¿Crees que algunos medios de comunicación jugaron un papel negativo en la presentación de informes sobre la cuestión de los niños centroamericanos que buscan un refugio seguro aquí?

Los latinos no se pueden resolver este problema solos, es un problema de todos. Los Estados Unidos es un país de inmigrantes hecho por inmigrantes. No entiendo está polarización, creo que algunos medios de comunicación que han ido en la caza de brujas están fuera de control, y eso es malo. Creo que la gente tiene que pensar con su propio cerebro. Por eso Dios se lo dio.

Con los años, ha habido un cambio importante a nivel nacional en la aceptación de las personas LGBT y sus derechos. ¿Qué crees que ha cambiado específicamente en la comunidad hispana?

Creo que, es la información. En el mundo actual, el mundo en que vivimos, estamos en guerra. La mejor manera de equipar a sus hijos, ya sean homosexuales o heterosexuales, es la información. Para que no se infecten con el SIDA, por ejemplo. Comenzamos una organización llamada Up With Life, la hemos tenido durante 21 años, y se informa a la gente sobre lo que es el SIDA y cómo mantenerse seguros y sanos. La cosa principal que la gente tiene ahora que no tenían entonces era la información.

En el prólogo de tu libro, mencionas lo importante que es que la gente tenga un diálogo abierto con los demás, incluso si los hace sentir incómodos. ¿Nos puedes contar lo que quieres decir con eso?

Es muy gracioso. Hay algo que se llama una zona de comodidad, y si estás en tu zona de comodidad, no vas a aprender mucho. Todo lo que te hace sentir incómodo es una experiencia de aprendizaje, así que ¡presta atención! Es importante abrir un diálogo con las personas que piensen en formas diferentes, con personas que tienen una persuasión sexual diferente, con personas de diferentes razas. Mi mejor amiga era Celia Cruz. Celia tenía 70 años ¡y ella era morena! Así que si puedes pasar el rato con la gente que no es de tu edad, o que no es de tu persuasión sexual, o personas que no viven en tu vecindario, vas a aprender algo. Vas a crecer.

Durante tu vida, has visto tantos cambios, desde la época cuando los afroamericanos no podían usar los mismos baños que los blancos hasta un presidente estadounidense afroamericano. Es impresionante lo que hemos logrado. ¿no?

GL_Cristina-Saralegui_copy2Antes de que tuviera la oportunidad de trabajar en la campaña de Barack Obama, nunca había hecho algo político en toda mi vida. Haber llegado de un país comunista, es cierto que no confiaba en los políticos. Pero cuando Barack Obama se postuló para presidente por segunda vez, ya tenía una trayectoria positiva desde su primer mandato, y yo lo sabía todo. Así que cuando me llamó buscando mi participación en su campaña, dije que sí, y hablé en la Convención Nacional Democrática. Aparecí en los anuncios políticos con [Michelle] Obama. Yo sí creo en nuestro presidente, nuestro presidente afroamericano, ¡aunque yo no soy afroamericana! La gente tiene que entender que todos estamos juntos en esto. Sin embargo, no quiero entrar en la política. No quiero ser una política. Sólo quiero ayudar que mi país sea más fuerte, y creo que eso es muy importante.

Justo el otro día, mi esposo me estaba preguntando sobre lo que pensaba de la situación en el Oriente Medio, con la decapitación de los hombres estadounidenses y los hombres británicos. Las cosas no son como lo eran cuando yo era joven, en donde podría haber habido una opción. “¿Tendrán los Estados Unidos entrar en una guerra o no?” No tenemos una opción; ¡nos están forzando a hacer guerra! Decapitación no es agradable, especialmente cuando lo están haciendo con un pequeño cuchillo oxidado en la televisión nacional. Tenemos que ser muy fuertes y preocuparnos por los demás, y no sólo por los nuestros.

En tu libro, hablas de las dos “P” s: la pasión y la perseverancia. ¿Puedes pensar en una situación en tu vida donde las probabilidades parecían insuperables, y que querías darte por vencida, pero perseveraste y lograste?

La cosa más importante de saber de mí es que yo no nací para ser un periodista de la televisión. Cuando era más joven, yo era muy, muy tímida. Me quedé petrificada ante la idea de hablar en público. Así que cuando grabé el piloto [de El Show de Cristina], yo estaba sudando profusamente que miré el micrófono en la mano, y yo pensé, “¿Esta cosa podrá electrocutarme?”

¿Por qué seguir con esto? Y llegué a la conclusión  que la televisión te abre una ventana de oportunidad para transmitir un mensaje a más personas que cualquier otro medio. Así que pensé, “Bueno, ciertos temas me parecen muy importantes, así que voy a seguir esto.” Y lo hice.

Pero eso no fue lo más difícil que jamás me ha pasado. La cosa más difícil fue cuando mi hijo fue diagnosticado con trastorno bipolar a los 19 años. Tengo tres hijos: él era mi bebé, mi niño de oro, y cuando estábamos pasando por esto, yo ya había estado el aire con mi programa durante mucho tiempo , y yo no sabía nada acerca de las enfermedades mentales o cualquier otra cuestión mental. Se puede ver claramente cómo las cuestiones mentales afectan a la juventud de hoy.

Así que ahí estaba yo, y yo no sabía nada sobre eso [problemas mentales], así que hice ahínco para educarme para que pudiera salvar a mi hijo. ¿Y sabes qué? No es divertido cuando tienes que internar a un hijo en un hospital mental. Como padre o madre, te mueres. Y entonces tienes que ir a trabajar y sonreír? Pero me eduqué para que yo pudiera ayudar, y ayudarles a [los espectadores]. Durante todos esos años, mi show, y ahora mi libro, se trata de educar a la gente con lo que he aprendido.

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Cristina Saralegui has been a pioneer in media, opening doors for Latinos who wanted to work in the publishing world as well as in print and broadcast journalism. Saralegui spent a decade working as the editor of Cosmopolitan en Español before launching her own talk show, El Show de Cristina, on Univisión. Her talk show was a worldwide success, winning 11 Emmy Awards and boasting viewers in over 40 countries. She also published her own magazine, Cristina: La Revista, for 15 years.

Today she is still dispensing advice and wisdom on her own radio channel, Cristina Radio, on the SiriusXM satellite platform. She is also releasing a book, due in stores on October 28, which discusses how she achieved happiness in her personal and professional lives, and how readers can achieve the same balance. The book is called Rise Up & Shine!: My Secrets for Success in Career, Relationships and Life (also available in Spanish under the title ¡Pa’rriba y Pa’lante! Mis secretos para triunfar en tu carrera, tu relación y tu vida) and is available for pre-order at online booksellers now.

I was honored to speak to the queen of Latin media, Cristina Saralegui, in this exclusive interview for Genre Latino.

You’ve been a tireless advocate for LGBT rights for many years. When did you decide it was important to use your celebrity to speak out in favor of us and our rights?

When you say “us,” I want you to understand that I’m part of a gay family. My brother is gay and my sister is gay; that’s two out of five kids. It was very important to me to get as much information as possible out there for gay kids who want to come out of the closet, for gay kids who want to protect themselves sexually, for people in love, who want to get married…because my family is a gay family. I do it for “us.”

Through your work you’ve given a voice to Latinos across the country. What issue facing Latinos today needs to be addressed and addressed immediately?

Immigration. There have been issues with immigration in this country since I was little, and I’m 66, so it’s not getting any better; it’s getting worse. There is no simple way to get this fixed, but I’m going to tell you why it’s so important. If you have a big border like the United States does with Canada and with Mexico, people who may have bad intentions, for example terrorists from the Middle East, can come in that way. It’s not just people who want a better life, not just people from Central America or South America. Everyone can come in that way. So unless we handle the border situation, we are going to have a very big, big problem.

How do you think the government can improve on dealing with the immigration status of the busloads of children seeking refuge from drug-related violence in Central America?

Being Hispanic, I know that we are very family-oriented, perhaps more so than other people from other parts of the world. You would have to be in imminent danger for parents to even consider sending their children off on a bus by themselves. When I was young, you saw the same thing in Cuba, with the Peter Pan program and children flew over here by themselves. Now, as an American, my thought is, what are we going to do to fix this situation? Is there a way that this can be fixed? Everyone’s got to work together to find a solution. Because this isn’t a Hispanic problem, this is an everybody problem.

Do you think some media outlets have played a negative role in reporting on the issue of the Central American children seeking a safe haven here?

Latinos can’t solve this problem by ourselves; we’re all in this together. The United States is a country made by immigrants for immigrants. That’s what the United States is. I don’t understand the polarization; I think certain media that have gone on witch hunts are out of control, and that’s bad. I think people need to think with their own brains. That’s why God gave them one.

Over the years, there has been such a shift nationwide in the acceptance of LGBT people and rights. What do you think has specifically changed in the Hispanic community?

Honey, it’s information. In today’s world, the world in which we all live, it’s like a war out there. The best way to equip your children, whether they be gay or straight, is with information. So they don’t get infected with AIDS, for example. We started an organization called Up with Life, we’ve had it for 21 years, and it informs people as to what AIDS is and how to stay safe. The main thing that people have now that they didn’t have then was information.

In your book’s foreword, you mention how important it is that people have an open dialogue with one another, even if it makes them uncomfortable. Can you elaborate on what you mean by that?

It’s very funny. There’s something called a comfort zone, and if you’re in your comfort zone, you’re going to learn jack shit. Pardon my French! Everything that makes you uncomfortable is a learning experience, so pay attention! It’s important to open up dialogues with people who speak different languages, with people who have a different sexual persuasion, with people of different races. My best friend was Celia Cruz. Celia was in her 70s and she was black! So if you can hang out with people who aren’t your age, or who aren’t your sexual persuasion, or people who don’t live in your neighborhood, it means you’ll have something to learn. You’ll grow.

And in your lifetime, we’ve come from black people not being able to use the same facilities as white people, to having a black president. Isn’t it impressive how far we’ve come?

Before I had the chance to campaign for [Barack Obama], I had never done anything political in my entire life. Having come from a Communist country, I certainly didn’t believe in politicians. But when Barack Obama ran for president the second time, he already had a positive track record from his first term, and I knew all about it. So when he called and asked that I participate in his campaign, I said yes, and I spoke at the Democratic National Convention. I appeared in political advertisements with [Michelle] Obama. I believe in our president, our black president, even though I’m not black! People have to understand that we are all in this together. I don’t want to go into politics, though. I don’t want to be a politician. I just want to help make my country stronger, and I think that’s very important.

Just the other day, my husband was asking me about what I thought about the situation in the Middle East, with the beheadings of the American men and the British men. It’s not like when I was young, where there might have been a choice. “Will the United States enter into a war or not?” We don’t have a choice; they’re pulling us into a war! Beheading is not nice, especially when you’re doing it with a small rusty knife on national television? We have to be very strong and look out for each other, and not just for our own.

In your book, you talk about the two “P”s: passion and perseverance. Can you think of a situation in your own life where the odds seemed insurmountable, and you wanted to give up, but you powered through and succeeded?

The most important thing to remember about me is that I was not born to be a television journalist. When I was younger, I was very, very shy. I was petrified at the thought of speaking in public. So when I taped the pilot [to El Show de Cristina], I was sweating so profusely that I looked at the microphone in my hand, and I thought, “Can this thing electrocute me?”

Why did I go through with it? Because television opens a window of opportunity to get your message across to more people than anything else. So I thought, “Okay, I feel strongly about certain subjects, so I’m going to pursue this.” And I did.

But that wasn’t the heaviest thing that’s ever happened to me. The heaviest thing I ever dealt with was when my son was diagnosed with bipolar disorder when he was 19. I have three kids: he was my baby, my golden boy, and when we were going through this, I had been a journalist on the air for a long time, and I didn’t know anything about mental illness or any other mental issues. You can see how mental issues clearly affect today’s youth.

So here I was and I didn’t know anything about [mental issues], so I made it a point to educate myself so I could save my kid. And you know what? It’s not fun when they take your kid and stick him in a mental hospital. As a parent, you die. And then you have to go to work and smile? But I educated myself so I could help him, and help them [the viewers]. What my show was about all those years, and what my book is about, is educating people with what I’ve learned.

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Mike Halterman
Mike Halterman has been the editor of Hotspots Central since its launch in July 2016. He joined the Hotspots Media Group family as editor of Hotspots' South Florida magazine in June 2013. A former "40 Under 40" honoree in The Advocate magazine, Mike lives in the Tampa Bay area.